ODINOFAGIA


ODINOFAGIA
1. Para el diagnóstico diferencial de la odinofagia (dolor al tragar)
hay que establecer el tiempo de evolución (inferior o superior
a 2 semanas) y evaluar la presencia de traumatismo, cuerpo
extraño, fiebre, malestar, halitosis, rinorrea, tos, congestión, síntomas
de reflujo gastroesofágico, disfagia, disnea, estridor, disfonía
y factores de riesgo tumorales (tabaco, alcohol).
2. La observación de la orofaringe mostrará su estado: congestiva,
pultácea, membranosa, con úlceras, lesión unilateral, inflamación
de suelo de boca, abombamiento y desplazamiento del
paladar blando, dentición, mucosa seca, presencia de masa, etc.
La laringoscopia indirecta permite observar signos de
reflujo gastroesofágico (edema de aritenoides), tumor o cuerpo
extraño. Hay que evitarla si se sospecha epiglotitis (se asocia
con disnea y estridor).
La palpación cervical permitirá detectar adenopatías, que
en caso de ser móviles y dolorosas son indicativas de alteración
benigna, y si la adenopatía es pétrea y no dolorosa se sospechará
patología maligna.
La palpación de las glándulas salivales posibilita el diagnóstico
de sialadenitis.
La otoscopía descartará la existencia de otitis media aguda.
La exploración nasal es importante para detectar la necesidad
de respiración bucal y la consecuente sequedad faríngea.
3. El hemograma puede mostrar leucocitosis con neutrofilia,
habitual en la faringoamigdalitis bacteriana; la mononucleosis
infecciosa se presenta con linfocitosis y monocitosis con aumento
de las enzimas hepáticas.
Son importantes los análisis serológicos: de Paul-Bunnell
(mononucleosis infecciosa), sífilis, herpesvirus, etc.
4. La radiografía cervical anteroposterior y de perfil permitirá
la identificación de un cuerpo extraño radiopaco, epiglotitis o
abscesos retrofaríngeos.
La ecografía es útil en caso de inflamación de las glándulas
salivales o presencia de masas cervicales.
La tomografía computarizada (TC) cervical se realiza ante
la sospecha de absceso cervical (parafaríngeo o retrofaríngeo)
o patología maligna.
Debe efectuarse una biopsia si se sospecha malignidad.
La punción-aspiración con aguja fina (PAAF) es útil en caso
de adenopatías, masas cervicales o patología salival.
5. La faringoamigdalitis vírica precisa tratamiento sintomático.
6. En la faringoamigdalitis bacteriana se administra amoxicilina-
ácido clavulánico, clindamicina (si se sospechan anaerobios),
macrólidos (en casos de alergia) y tratamiento sintomático.
7. La difteria se trata con antitoxina diftérica y eritromicina,
20-25 mg/kg cada 12 h por vía intravenosa durante 7-14 días.
8. En la mononucleosis infecciosa el tratamiento es sintomático,
con reposo y antibioterapia para paliar la sobreinfección
(evitar el uso de betalactámicos, ya que ocasionan exantema
cutáneo). En caso de sintomatología y hepatosplenomegalia
graves se administrarán glucocorticoides.
9. En la sífilis se administra penicilina G benzatina (2,4 millones
de U por vía ¡ntramuscular,en una sola dosis),y en caso de alergia
a la penicilina se administra doxiciclina, tetraciclina o ceftriaxona.
En la gonococia el tratamiento se establece con ceftriaxona,
125 mg en dosis única por vía intravenosa y azitromicina o
doxiciclina.
10. En la angina de Vincent y en la angina de Ludwig el tratamiento
es intravenoso con penicilina G y metronidazol.
11. El absceso periamigdalino precisa drenaje y antibioticoterapia
con amoxicilina-ácido clavulánico, clindamicina o metronidazol.
A veces es necesario realizar una amigdalectomía diferida.
El absceso retrofaríngeo o parafaríngeo se trata con drenaje
por vía externa, antibioterapia por vía intravenosa con
cefalosporinas de tercera generación y tratamiento anaerobicida,
como clindamicina o metronidazol.
12. En la epiglotitis se administra cefuroxima, 50 mg/kg cada
8 h por vía intravenosa; cefotaxima, 50 mg/kg cada 8 h por vía
intravenosa, o ceftriaxona, 50 mg/kg cada 8 h por vía intravenosa.
13. En las micosis se administra fluconazol, 100-200 mg cada
24 h durante 5-14 días, y nistatina.
14. En caso de neuralgia se administra carbamazepina.
15. En la tiroiditis se administra ácido acetilsalicílico.
16. En la sialoadenitis se administra antibioterapia (amoxicilina-
ácido clavulánico) y sialogogos.
17. El tratamiento del reflujo gastroesofágico precisa la administración
de protectores gástricos, como el omeprazol.
Los traumatismos laríngeos pueden tratarse con glucocorticoides
e intubación, así como observación de la evolución del
cuadro.
18. Los tumores precisan estudio completo y exéresis.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s