CONEXIONES DEL ÓRGANO VOMERONASAL


El órgano vomeronasal constituye la porción sensorial periférica del Sistema VomeroNasal (SVN). Fue descubierto por el anatomista holandés Ruysch en 1703, pero su primera descripción anatómica pertenece a Potiquet. Después, el OVN fue descrito en otros mamíferos terrestres. Contrariamente a lo que se promulgaba de manera errónea, este órgano está presente en todos los individuos de la especie humana. En estudios recientes en los que se realizó la inspección clínica de las fosas nasales en 1000 sujetos humanos adultos de ambos sexos, se confirmó la presencia del OVN en la totalidad de los casos.

Dada la presencia de este órgano, se proponen lineamientos quirúrgicos para su conservación durante la cirugía nasal. El OVN es un órgano bilateral con forma de saco cónico, que mide 7 mm (± 2) de largo, tiene un diámetro mayor de aproximadamente 4 mm. Se comunica con la cavidad nasal por un orificio de 1 mm (± 0.4) de diámetro, situado a nivel del borde anterior de hueso vómer. Se desarrolla en el sector medial de la plácoda olfatoria, y en el neonato alcanza el tamaño que tendrán en el sujeto adulto. Desde el primer trimestre de la vida intrauterina, se aprecia intensa migración de neuronas inmunorreactivas para la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), desde el sector medial de la plácoda olfatoria (plácoda vomeronasal). La migración transcurre a lo largo del tabique nasal, en dirección al cerebro, y provee las conexiones nerviosas entre el OVN y el sistema nervioso central. Las células GnRH toman residencia en el hipotálamo anterior, y en el sujeto adulto constituyen el marcapaso que comanda la liberación de las gonadotropinas hipofisarias.

Un defecto del gen KAL del cromosoma X determina la interrupción de la migración neuronal desde el OVN al hipotálamo durante el desarrollo fetal. Este defecto genético es causal del síndrome de Kallmann, que se manifiesta en el adulto por hipogonadismo hipogonadotrópico y anosmia.

Al igual que en otros mamíferos terrestres, el OVN humano está interiormente cubierto por un tejido epitelial de tipo cilíndrico seudoestratificado, que posee células neuroepiteliales de aspecto bipolar (quimiorreceptores vomeronasales) intercaladas entre células sustentaculares. La porción dendrítica de dichas células bipolares es rica en microvellosidades que contactan directamente con la luz del OVN. Sus axones constituyen el nervio vomeronasal. En estrecho contacto con las células quimiorreceptoras del OVN se encuentran terminaciones axónicas del nervio terminal. Su desarrollo embrionario y sus conexiones centrales están estrechamente relacionadas con el desarrollo del OVN. Las ramas de los nervios vomeronasal y terminal constituyen un plexo que asciende en el tejido submucoso del tabique nasal en su trayecto hacia el hipotálamo.

Debido a que el plexo nervioso vomeronasal-terminal está ubicado rostralmente respecto al nervio olfatorio (Iº par craneal), algunos anatomistas antiguos decidieron denominarlo muy elocuentemente, “par craneal número cero”. Las fibras aferentes del plexo nervioso vomeronasal-terminal mantienen conexiones con neuronas de los núcleos del hipotálamo anterior, y también con los núcleos periféricos de la amígdala límbica. Las neuronas lím bicas a su vez conectan con el hipotálamo anterior a través de la estría terminal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s