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Rinitis y Poliposis (Immunoglobulina E)

Existen dos tipos de expresión de  IgE: la del tipo Policlonal relacionada con los pólipos y la de tipo Monoclonal relacionada con las alérgias (IgE relacionada).

La IgE en la Rinitis Alérgica es monoclonal e inducida por alérgenos, mientras que en la poliposis nasal esta es policlonal e inducida por superantígenos.

En el tejido polipoide del 50% de pacientes con inflamación nasal crónica con polipos nasales, se ha encontrado hiperinmunoglobulineamia E (hiper IgE) específica relacionada a enterotoxina de Estafilococo aureus; se asocia a una alta prevalencia de Asma.

Ha sido demostrada una organización de tejido linfoide secundario en la poliposis nasal. La  consecuecia de esta alta concentración de IgE  es la constante activación de los Mastocitos IgE mediados y la consecuente inflamación crónica que da lugar al crecimiento del pólipo.

Subsecuentemente a estos hallazgos podemos asumir que el Omalizumab (Anti IgE) puede ser el tratamiento de opción para pacientes con poliposis nasal, o si el agente involucrado es la IL5, el mepolizumab (anti IL5) será la opción de tratamiento.

Rinitis Alérgica

La Rinitis alérgica puede ser dividiva en formas Persistente (crónica o perenne)  e Intermitente (aguda o estacional) .

Según su severidad puede ser Clasificada  como Leve, Moderada o Severa.

La inflamación en la Rinitis Alérgica incluye respuesta inmediata como por los Mastocitos IgE mediados, y la respuesta tardíaque se caracterizan por reclutamiento de Eosinófilos, Basófilos y células Th2. Esta útima expresa entre otras citokinas IL4 e IL13 que son los factores desencadenantes de la síntesis de IgE, y la IL5 que es una Eosinofilopoietina.

Los aeroalergenos que son depositados en la capa mucosa son ingeridos por las células presentadoras de antígenos para posteriormente ser procesadas y presentadas a las  células T.

Las células Th posterormente liberan citoquinas apropiadas, incluyendo IL4 e IL13. La interacción con las células B lleva al cambio de Isotipo para la producción de IgE Antígeno-Específico.

Los Eosinófilos son importantes en la enfermedad alérgica crónica. Los factores que contribuyen a la inflamación eosinofílica son IL5 y Eotaxina.

La IL5 reduce la apoptosis y resulta en la producción y activación de eosinófilos.

La Eotaxina promueve la migración a los tejidos por medio de la adhesión a los receptores y quimocinas.

Rinitis Alérgica y Asma

La principal diferencia entre vía aerea superior (VAS) y vía aérea inferior (VAI) es que la VAS esta influenciada grandemente por el tono vascular de la mucosa nasal, mientras que, en la vía aérea inferior (VAI), el flujo aéreo está influenciado predominantemente por  el tono del músculo liso traqueobronquial.

Estudios recientes sugieren que las enterotoxinas del Estafilococo aureus (EASs) pueden actuar como superantígenos por amplificación de la inflamación eosinofílica y posiblemente por la inducción local de IgE en la enfermedad peristente severa de la vía aérea.

Alergia al Gato

Es bien conocida la alergia a los gatos e inclusive se tiene la percepción de que las crisis de rinitis y asma inducidas por sus alergenos son de las más severas y rápidas en aparecer después de una exposición aguda.

Los alérgenos de gato son muy comunes en casi todo el mundo, lo que varía es la frecuencia en que se tienen como mascotas, como en Estados Unidos, Inglaterra, zonas de Australia y Nueva Zelanda; allí se ha informado que hasta un 50% de la población tiene gato y en casas donde nunca se lo ha tenido, pueden encontrarse concentraciones de hasta 50 ug de Fel d 1 en el polvo casero. Un ejemplo interesante es el estudio de Heissenhuber, quien analizó niños sin gato en casa hasta los 2 años de edad y cuantificó IgE específica contra Fel d 1. Se encontró que había mayor riesgo de sibilancias persistentes y sensibilización a gato a pesar de no tener contacto directo con este). Las características biológicas y fisicoquímicas del Fel d 1 hacen que se mantenga mucho más tiempo suspendido en el aire y pueda llegar a las vías aéreas. Su concentración en el aire intradomiciliario en donde hay gato puede ser mayor que la del suelo. A lo anterior se agrega que la capacidad alergénica de la molécula puede continuar hasta por más de tres meses después de retirar el gato. Medidas como el lavado de muebles, cortinas, paredes y pisos, logran disminuir considerablemente las concentraciones de Fel d 1. Lavar el gato semanalmente también disminuye la carga alergénica. En Inglaterra los que no poseen gato, se sensibilizan en las escuelas y lugares públicos con la carga que traen en sus ropas los tenedores de gatos.

En el estudio ECRHS (European Community Respiratory Health Survey), con una muestra de 18.350 sujetos, se encontró que cuando se tenían gatos en la infancia había mayor frecuencia de hiperreactividad de vías aéreas superiores e inferiores en los adultos sensibilizados que crecieron en áreas con baja prevalencia de gatos, comparados con los que crecieron con una mayor prevalencia de estos.

A dosis entre 5 y 10 ug por gramo de polvo, parece presentarse mayor sensibilización. Esta cantidad fue la que se encontró en el estudio MAS donde se observó una relación directa entre la concentración del alergeno de gato y sensibilización. Mientras que en otros trabajos y mediante técnicas de medición más precisas se encuentra que dosis altas, de 50 ug a 3.500 ug inducen tolerancia.

Cuando se introduce la variable de antecedentes familiares de alergia en el padre, madre o ambos, se observa que el antecedente materno incrementa el riesgo de sufrir asma, aunque de todas maneras, tener un gato después de la adolescencia se ha asociado a una mayor sensibilización y probabilidad de presentar síntomas respiratorios y rinitis.

A pesar de lo anterior, hay también evidencias de que tener gato en el hogar desde el nacimiento del niño disminuye los casos de alergia diagnosticada por médico, atopia y rinitis; además, tener dos o más perros o gatos en el primer año de vida se asocia a un menor riesgo de presentar atopia a los 6 o 7 años, con la disminución adicional de la sensibilización a otros aeroalergenos, mejor función pulmonar, menor hiperreactividad a metacolina y menos IgE en niños varones.

No siempre se ha encontrado que la exposición a alergenos de gato protege contra la sensibilización a otro tipo de alergenos como los ácaros o pólenes y se encuentran diferencias importantes en los estudios del norte de Suecia y otros como en Nueva Zelanda o Australia, donde existe mucha prevalencia de sensibilización a los ácaros.

Lo anterior significa que este punto requiere más investigación.

En ese sentido, la característica enzimática del Der p 1 es muy importante, ya que ocasiona inflamación y alteración en las células epiteliales respiratorias, tiene actividad de cistein-proteasa y activa mastocitos y macrófagos. La correlación es directa en la mayoría de los estudios, entre mayor sea la cantidad de Der p 1, mayor sensibilización. Algunos alergenos de la cucaracha también presentan este comportamiento; en el caso del gato, al parecer sucede todo lo contrario.

Fel d 1 (UTEROGLOBINA)

El alergeno principal del gato (Fel d 1) es una Uteroglobina (UG). Pertenece a la superfamilia de las secretoglobinas y se la describió inicialmente en el aparato reproductor y pulmones del conejo. También se le conoce como blastokinina, UP1 (Urinary protein 1) y “Clara cell” 10 KD (CC10) . Es producida en la piel, pulmones, hígado, glándulas salivares, lacrimales y perianales de muchos mamíferos, y excretada en la orina.

Posee propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras muy potentes. Transporta hormonas esteroideas, retinol, fosfatidilcolina y fosfatidilinositol. Su producción es estimulada por el IFN gamma, IL-10, testosterona, progesterona y esteroides.

Los ratones UG-KO, que no producen UG, después del reto con ovoalbúmina (OVA.), desarrollan inflamación eosinofílica de la vía aérea, incremento en la producción de citoquinas TH2 (IL-4, IL-5, IL-13), eotaxina y expresión elevada de la ciclo-oxigenasa 2 (COX2) y prostaglandina D2 (PGD2), un potente factor quimiotáctico de eosinófilos. Lo anterior sugiere que la UG normalmente tiene propiedades antialérgicas en su organismo de origen, sin embargo, cuando es inhalada por otras especies de animales, especialmente el humano, puede convertirse en alérgeno y generar problemas alérgicos.

Mandal y colaboradores han descrito que los mecanismos transductores del receptor (DP) de PGD2 son mediados por p38 MAPK (p38 Mitogen activated protein Kinase), P44/42 MAPK o la PKC (Protein Kinase C ) . Estas inducen la activación del TNF-kB, que pasa al núcleo e incrementa la expresión de la COX2, lo que lleva a mayor producción de PGD2 y síntesis de medíadores lipídicos de la inflamación. La uteroglobina recombinante (rUG) es capaz de impedir la inflamación bronquial en ratón UG-KO que se sensibilizan a OVA, ya que al acoplarse con la PGD2 impide su unión al receptor y bloquea sus efectos, disminuyendo así la producción de eotaxina y otras citoquinas proinflamatorias. La UG normalmente se expresa en forma constitutiva en los pulmones e inhibe la quimiotaxis de eosinófilos, neutrófilos y macrófagos. Su expresión se aumenta con los esteroides, potenciando el espectro antiinflamatorio de estos. La UG bloquea la actividad de la fosfolipasa A2 (PLA2) y se ha encontrado que péptidos derivados de la UG al inhibir la síntesis del Factor Activador Plaquetario también tienen propiedades antiinflamatorias.

Los ratones UG-KO son más susceptibles a producir una inflamación crónica de sus bronquios después de infecciones virales, exposición a ozono y a generar neoplasias.

La contraparte de la UG en humanos es la CCSP 10 K, expresada constitutivamente en los gránulos de las células no ciliadas de los bronquiolos (células Clara), las cuales liberan componentes surfactantes. El gen se localiza en cromosoma 11q12,2, y algunos de sus polimorfismos se han asociado a una mayor susceptibilidad o severidad del asma, lo cual sugiere que también en el humano esta proteína ejerce funciones inmunomoduladoras y tal vez antialérgicas. La UG humana es estructural y funcionalmente muy similar a las de otras especies como el conejo, que a pesar de tener una homología del 68% con la humana, en su estructura terciaria son casi idénticas. El hecho de existir personas que a pesar de la exposición no son alérgicas a estas proteínas antiflamatorias, nos hace pensar que algunos de los efectos protectores que se observan cuando la exposición es alta, pueden deberse a acciones directas de estas sobre el sistema inmune, mucosas del tracto respiratorio y piel, las cuales sobrepasan a la reacción alérgica que también generan. En esas circunstancias estarían protegiendo dichas zonas de procesos inflamatorios transitorios, y tal vez cuando están en bajas concentraciones se facilite la aparición de alergias, al disminuirse el control de la respuesta inflamatoria inicial.