POLIPOSIS NASAL


Los pólipos nasales son masas benignas de carácter inflamatorio
con aspecto de granos de uva, que se originan en el etmoides
y más raramente en los senos maxilares esfenoidales o en cornetes
medios. Dependiendo de su localización y tamaño causan
hiposmia, obstrucción nasal y cambios en la resonancia de
la voz.
1. Son raros en niños menores de 10 años (0,1%), y más frecuentes
en hombres que en mujeres (3/1) pasados los 40 años
de edad.
Al inicio el paciente refiere sensación de mucosidad u
ocupación nasal sin obstrucción, hiposmia u anosmia,obstrucción
nasal cambiante (temperatura, polución, infecciones) o
continua, rinorrea escasa y generalmente posterior, y catarros
que tardan mucho en curar.También pueden acompañarse de
cefalea, algias, epífora y molestias faríngeas. La presencia de
estornudos y prurito sugiere la existencia de una enfermedad
alérgica.
Como antecedentes personales se asocian a enfermedades
locales (infecciones crónicas, alergia o tumores) o sistémicas
(asma, fibrosis quística, síndrome de Kartagener, enfermedad
de Ferrand, tríada de Widal).
2. En la exploración clínica la rinoscopia anterior es poco
demostrativa, excepto en caso de poliposis mayor; precisa
endoscopia con ópticas 0°-(25°-30°)-45°, valorando a ser posible
la localización de los pedículos poliposos, el aspecto de la
mucosa y la existencia de masas nasofaríngeas y alteraciones
morfológicas de las fosas sin y con vasoconstricción previa.
3. Es muy importante descartar la bilateralidad del proceso,
pues en caso de unilateralidad hay que pensar en un proceso
tumoral, aunque puede corresponder a otras etiologías.
Los rinopólipos están presentes en el 1% de los niños,y el
20% padecen fibrosis quística, por lo que ante un niño con
rinopólipos hay que solicitar el test del sudor.
4. El diagnóstico se basa en la historia clínica y los hallazgos
de la endoscopia, y la tomografía computarizada (TC) ayuda a
averiguar la extensión, establecer el diagnóstico diferencial
con otras patologías y trazar un mapa para definir el tratamiento
quirúrgico, además de evaluar las posibles complicaciones.
La rinomanometría y la rinometría permiten valorar el
estado de obstrucción y el flujo nasal, pero existe controversia
sobre su capacidad para valorar la eficacia del tratamiento. La
resonancia magnética (RM) no se utiliza de manera rutinaria;
sólo para establecer el diagnóstico diferencial.
5. Los pólipos antrocoanales se localizan en un 3-5% de los
casos en las coanas; pueden aparecer en niños.
6. Es el subtipo más frecuente asociado a rinosinusitis crónica.
7. El diagnóstico diferencial debe establecerse en niños con
las masas benignas y los angiofibromas con malformaciones
meningoencefálicas, y en adultos con los papilomas y carcinomas
u otros.
8. El 25% de los pacientes con pólipos nasales padecen asma,
y el 12% muestran intolerancia a la aspirina o a los antiinflamatorios
no esteroideos (AINE).
9. Los pólipos también se relacionan con diversos síndromes:
síndrome de Mounier Khun (poliposis nasal y bronquiectasias),
síndrome de Kartagener (poliposis, situs inversus y bronquiectasias),
síndrome de Young (poliposis nasal y azoospermia) y
síndrome de Churg-Strauss (vasculitis eosinofíllca).
10. Los grados de poliposis se establecen valorando su relación
con el borde inferior del cornete medio.
11. El tratamiento es paliativo. El objetivo principal es restaurar
la ventilación nasal de fosa y senos, restablecer el sentido
del olfato y evitar las recidivas. La cirugía endoscópica nasosinusal
(CENS) permite hacer efectivo el control con corticoides
tópicos y/u orales, que son pilares fundamentales para el control
de las recidivas (50% de recurrencias). Como corticoides
tópicos se administra prednisona o deflazacort (60 mg durante
5 días y luego se reduce la dosis durante 10 días).
El pólipo antrocoanal no suele responder a los corticoides,
por lo que está indicada la cirugía.
12. En las infecciones se administran antibióticos macrólidos
(antimiocrobianos, con efecto inhibidor de citocinas, IL-8). Las
exacerbaciones agudas deben tratarse con antibióticos y corticoides
sistémicos.
13. El tratamiento de otras entidades que provocan edema de
mucosa debe ser previo a la cirugía. La fibrosis quística muestra
una evolución peor tras el tratamiento quirúrgico.
14. Los corticoides tópicos muestran su máxima efectividad
en la poliposis nasosinusal asociada a rinosinusitis crónica. No
puede establecerse de antemano qué tipo de pacientes responderá
bien a los corticoides y no precisará cirugía.

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